Imagina una granja donde los corderos jamás toman un antibiótico y la leche está totalmente libre de residuos. Parece imposible, ¿verdad? Pero Alberto, un ganadero vallisoletano, lo ha conseguido. Tras más de 12 años de investigación y esfuerzo, ha desarrollado un sistema pionero que, a través de probióticos y un manejo natural, fortalece la salud de sus ovejas y corderos desde el primer día.